miércoles, 7 de diciembre de 2011

Inmaculada

Tantas veces evocada
ángel o demonio;
pero casi nunca, amiga.
Otras muchas,
madre, hija, hermana... o esposa;
pero casi nunca, compañera.
Siempre relegada
a ser puta o virgen;
¡tan pocas, mujer simplemente!
Por el hombre
apartada, menospreciada, injuriada, mutilada, ablacionada, violada, esclavizada
en su cuerpo y en su alma...
Y con todo, pese a ello, siempre
mujer: Inmaculada


A mi buena amiga Inma y a su hija (a ti también Vicente; y cómo no, incluyo a Marisa)
A tantas tristes princesas  (especialmente, una gaditana)
A todas vosotras,
mujeres
siempre inmaculadas

jueves, 24 de noviembre de 2011

No diré adiós

Finalmente,
todo lo que no haces a su debido tiempo
te lo cobra la vida con ávido interés
de sangre y alma

Finalmente,
como se empieza...
rara vez se termina

No es un adiós; es un hasta siempre
Como lo fue el de tantos amigos que encontré en la red
y perdí, breve tiempo despúes,
en la niebla del existir... y el morir
que es dejar de escribir

Pero ya sabéis que tengo fe
Nos reencontraremos
Arriba brilla el Sol
Y la Esperanza sobre la niebla

La próxima entrada, que ya tengo hace tiempo redactada, será mi última aportación a este blog
Sinceramente no creo que hayan más. No soy torero.
"Un placer coincidir con vosotros en esta vida"

En el Amigo
al + mc

viernes, 11 de noviembre de 2011

Esperanza versus Nostalgia

Ante todo decir y aclarar que si bien esta entrada está motivada por el comentario de un amigo seguidor, para nada es respuesta y, mucho menos, reproche o menosvaloración de ésta. Simplemente sensibilidad.

Alguien a quien quiero como a un hijo, prepotente y provocador, al distinguir en la puerta de una casa cercana a nuestros pasos, la figura esbelta y agraciada de dos muchachas -jóvenes como él- , me dijo: "Mira, la rubia ha sido mía; y la otra, también"

Si al referire al sexo lo hiciese como a cualquier otro manjar, bien podría haber entendido: "Mira, con la rubia he ido a cenar marisco de primerísima calidad; y con la otra -¿qué sé yo?- he subido al Dragon Kan -una gozada, también para mi-"

Pero los manjares estomacales y, en general, sensoriales, precisamente por ser gozados individualmente -aun en compañía- son impersonales. 

Pues el sexo no es una cualidad de las personas; algo de que se les puede despojar, como otras tantas cosas: trabajo, educació, vivienda...
El ser humano es sexo; y el sexo identifica personas con cualidades de las que no se les puede despojar: dignidad, entrega, amor...

Ya Agustín de Hipona, de mente extraordinaria, cayese él mismo en los desordenes que puede causar una errónea moralidad sexual; y así, y precisamente por ello (nunca dejemos de subrayarlo), lo avisa a los jóvenes a quienes tanto supo amar

No educar a nuestros jóvenes es provocar su decadencia.
No indicarles sus errores es sumergirlos en el profundo mar de la ignorancia
Sin la Sabiduría son fáciles de abatir, de dominar, de esclavizar.
Empezando por el sexo
Acabando por el alma


viernes, 4 de noviembre de 2011

Hombre afortunado (y 2)

"No me aflijo como un hombre sin esperanza"

Muchos de vosotros que me leéis, sé (¡ay,  y yo casi también), os aferráis al "no hacer lo que ellos hacen" olvidando desear alcanzar la plenitud "que sí predican"
Pero el abismo es cada vez más grande. Así lo indica el signo de nuestro tiempo.
¿Quíen de nuestros hijos sabe qué y cómo se usa un arado?
¿Acaso sabe, le hemos enseñado, qué es el esfuerzo por el pan de cada día, por el sudor de nuestra frente ganado?
Hombres sin esperanza.
Campos estériles, así preñados... ¡abortarán y al cielo mismo nos señalarán!
¿Qué hacemos con nuestros hijos? ¿Qué sabiduría les estamos mostrando?
El pródigo Padre no dudó en enfrentarse a sus dos hijos
A menor por impaciente; al mayor por... "comedido"
A los dos supo esperar, a la puerta de cada cual... con amor
Nosotros... ¡frente a la "nitendo" les dejamos... y bien callados!
Insisto:
¿Qué enseñamos a nuestros hijos?
¿Moralejas de viejas lámparas de aceite?
¿Qué saben ellos, viajeros de autopistas celestes?!
El conocimiento es Amor.
Amar es... transmitir Sabiduría
Y no hacerlo, o fallar en ello... es...
no lo sé bien...
mas ¡ay.... sé cuánto me dolería!

¡Pero no! ¡No me aflijo!
No soy un hombre sin Esperanza
Al contrario: en Ella tengo mi cobijo

martes, 18 de octubre de 2011

Plagio

Del jardín, en su ángulo oscuro;
de su amor seguro olvidada,
ávida de caricias y ternura
veíase tu alma.

¡Cuánto sentimiento ahogado en tus lágrimas;
como el río reseco espera que la primavera
inunde, aunque siempre breve,
su cauce preñado de esperanzas!

Así siento, cuántas veces desearás
en lo más hondo de tu alma,
una voz, como a Lázaro
te diga: ¡levántate... y ama!

lunes, 10 de octubre de 2011

Hombre afortunado

He dejado pasar un considerable tiempo.
Pero no para meditar y poder reflexionar profundo sobre el tema. Quiera Dios que, como todas las anteriores, sea ésta una entrada totalmente entregada al sentimiento fugaz pero intenso de la palabra, del alma,... expresión del ser cuando ésta calla.
No creo ni en el destino ni en las casualidades. Tengo fe en los insondables caminos que, de forma forzadamente sinuosa, tan rectos nos conduce al Padre nuestro Señor.
El día 21 del mes pasado, tras una larga (pero gracias a mi posición laboral, breve en el tiempo) sucesión de pruebas me diagnosticaron demencia. Los síntomas que describía  y que se agudizaban desde las navidades pasadas podían explicarse a la vista de las “moderadas hipoperfusiones” que mostraba el estudio gammagráfico (PET).  Dada mi edad, sería muy voraz; el neurólogo me recomendó acudir a otro aún más especializado para valorar el alcance.
Curiosamente, fue ésta una de las pocas veces que mi chica no pudo venir conmigo al médico; hasta para hacerme un análisis de sangre quiere acompañarme y en esta ocasión se lo impidió el trabajo. Pero nada nos hacía sospechar este desenlace. Una prueba tras otra, nada patológico mostraban; eran “por si acaso”, “para asegurarnos....”
De vuelta a casa, recuerdo que no proferí maldición alguna; con nadie me enfadé... Solo, en el interior, sentía que no era ese el trato que había pactado con El: en un futuro mucho más lejano habrá de irse primero mi chica y luego yo... ¡Pero no vale hacer trampa!, mientras tanto, en plenas facultades ella y yo. Bueno, para ser preciso y sincero, esto último nunca “se firmó” en el pacto; por eso mi temor, tantas veces, de quedar privado... de mi cuerpo, de quedar paralítico... ¡pero nunca quedar privado de la mente!
De la primera forma, sentía que podría “resolverse” algún día nuestro contrato. Y, aun privado de movimiento, resistir mejor la ausencia. Pero confiaba –y confío– en el amor de nuestro Padre que algo así no ocurriría pues  ¡me sentía –me siento– tan necesario e importante en las cotidianas labores! (ay de mí)
¡Debo tener la sangre de horchata!... me he repetido desde todo este tiempo. ¿Acaso nunca creí que fuera conmigo? ¿Acaso tanta fe tenía?
Puede que nunca lo sepa. Gracias a Dios la agonía de mi chica y mía, como toda cruz, fue intensa pero breve. Al día siguiente pudo recibirnos el especialista y despejó toda duda nada más verme: la enorme cicatriz que cruza mi cara daba otra más probable explicación al PET y el fuerte golpe de aquel lejano accidente dejaba alguna secuela más que tener que rehabilitar con tesón y esfuerzo (¿Cómo se le pasó este detalle al primer especialista?: Hace más de 25 años de aquello y “apostó” por la demencia y no por la lesión; afortunadamente, parece que perderá la apuesta)
Pero lo que sí sé es que solo pensé en mí... aunque no necesariamente con egoísmo. Quiero decir que todos mis vamos pensamientos me impidieron ver el amor multiplicándose que mi chica empezaba a desplegar en su previsión de cuidados. Solo ella, nadie más que ella me cuidaría... ¡Dios así se lo permitiría!
Ella no se olvidaría de darme todo el amor que a mí, a diario, no parece dolerme olvidar
En un par de mañanas, de madrugada, he recaído en mis hijos porque no estaban en su cama. Pero esta vez, sintiendo que Tú estabas con ellos. Eso es lo importante. Porque a través de Ti, los siento cercanos no importa donde estén... Y me siento afortunado de “poder olvidarme de ellos”
Y así, cuántas veces nos parece asombroso comprobar con qué facilidad  hasta frivolizamos con las cosas más importantes  de la vida; pero más increíble es constatar la de veces que frivolizamos con nuestra propia vida... para no enfrentarnos a ella sinceramente.
Sí; soy afortunado. Porque nunca podré olvidar que con todo, y tantas veces pese a mí mismo, no debiera haber nadie tan feliz...
Por ello esta entrada: para daros razón de mi esperanza
¡Ah!... casi se me olvida: el día 21 también fue el día internacional de la Paz

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Necesario y suficiente

Lo que aquí sigue debemos entender que no puede atribuirse a las personas; solo a las cosas.
Pues las primeras, todas son necesarias; y a falta de una, incluso el resto sería insuficiente.

Es conforme a la razón que algo necesario es
aquello que ninguna otra cosa 
puede suplir.
También lo es que nada sea suficiente 
cuando incluso todo él deviene ser,
por aquella necesaria, 
accesorio o redundante.
Por ello tu abrazo fue necesario y suficiente.
Necesario para calmar la angustia 
de faltarnos tu palabra.
Suficiente para que, por solo él, otras
ya no hagan falta.

A mi prima Paquita; y Antonio; y Lorena; y Kevin

al + mc 

jueves, 8 de septiembre de 2011

Nada que decir

Nada que decir.
Empieza un nuevo curso y veo pasar sus días, ¡ay!, de nuevo.
Siguen las hambrunas, continua el descontento.
Se muere sin nacer; se nace sin vivir.
Y yo no tengo nada que decir.
Miro mis manos: ya no hay sangre;
sólo sucio petróleo negro.
Por el dinero se lucha; por el hombre, se calla.
Por el presente se muere; por el futuro...¡nada!
Y por eso, nada tengo que decir.
O si... quizás sí.
¡Sí!... con todo, tengo fe.
¡Sigo creyendo, sí!.

viernes, 2 de septiembre de 2011

No hago otra cosa


No hago otra cosa
Quiero gritar ¡vida!
y en silencio muero
Deseo gritar ¡ven!
pero callado quedo

No hago otra cosa
Pienso: ¡no puedo!
Siento: ¿no quiero?

No hago otra cosa
Y pensando ya no siento
que siento como pienso
Quisiera pensar que tengo fe
¡Quisiera sentir que la tengo!

No hago otra cosa
Y hacer otra cosa no quiero
Sentir que me quieres
Pensar que te quiero
Sentirte
Sentirlo

¡Qué cosa tan pequeña la fe
más qué grande su poder!
Puedo sentirlo
Puedo sentirte


martes, 9 de agosto de 2011

Comerás el pan con el amor de tu frente...

Acarició su ayer
en el pelo de su muñeca
ya casi olvidada.
Recuerdos últimos
de una robada infancia
en la que tanto deseó
sentirse amada.
Sin ni siquiera sospechar
un más fuerte dolor
que el desamor habría:
por el mundo condenada
a nunca saber amar
...
La dejó a un lado y cogió su machete
de seca sangre aun manchado.
En la calle y en su cuenta
otro más esperaba.
¡Tenía que ganarse el pan!


Qué puede importar que se burlen de mí los agnósticos y ateos del mundo diciendo: ¡cómo puedes creer en el castigo divino de la expulsión del paraíso y ser condenado a, con el sudor de tu frente, ganarte el pan...!
Sin entrar en la parte metafórica del asunto e incluso así, a pelo, preferiría este divino castigo a no este otro ¡“más humano y realista”!

Porque sí me importa qué de mí dirán las nuevas generaciones críticas (acaso finalmente no las hallan, no será consuelo) de la semilla que ando no ya sembrando sino a lo estéril arrojando...

¡Qué hacen predicadores y púrpuras charlatanes con la mies tan abundante que se está perdiendo!   
¿Al menos suplican al Padre?
Que se dejen de abortos mentales.
Que alimenten a mi gente.
Sobre todo, a los que no saben ganarse el pan
con el sudor (amor) de su frente.

lunes, 1 de agosto de 2011

Sonidos y silencios

Acabáronse las ganaciales vacaciones con mi chica (ella no es funcionaria del estado -como yo- sino de la iglesia, queridos sanchos)
Han bastado, es nuestra fe, para restablecer (si quiera en parte) nuestros mundanos afanes.
Heme aquí por tanto.
Dispuesto a romper silencios y algún que otro estridente sonido.
Queriendo ante todo acompañar vuestros primeros (que leyera) compartires.
No creo en las casualidades. Creo en nuestro Señor Jesús.
Aunque esté de capa caída lo de "señor"; aunque ya ni a un solenme constipado contestemos "¡jesús!"
En mi ausencia, al menos dos de mis buenas y mejores amigas se han referido al silencio.
Y en la algarabía de mis gananciales vacaciones visitamos una playa.
No grabé su silencio.
Os invito a saborear sus sonidos.


Pd. Aunque andeis en las vuestras, procuraré visitaros a todos vosotros en este mes de Agosto de nuestras vacaciones ya vencidas...

al + mc


(Y sí; especialmente dedidada esta entrada a vosotras dos)







 

 



miércoles, 13 de julio de 2011

Mitad

La mitad.
Curioso sustantivo siempre usado arbitrariamente poco más de una parte (¿la mitad?) de su justo significado.
La mitad exacta... siempre entrará en conflicto con nuestro  sentimiento de equidad, de justicia.
La mitad... ¿es el término medio? ¿La mitad es la media?
La mitad es algo más que dos trozos pretendidamente iguales que dan lugar a otro trozo no distinto sino simplemente más grande
Una “mitad” debería ser complementaria de otra “mitad”. Entre las dos tendrían que formar una totalidad. Es más, su principal propiedad sería, necesariamente con la otra, el formar una unidad: ser entre las dos (aun simétricas o radicalmente diferentes) un todo único.
Hoy cumplo cincuenta años y ya quisiera yo andar por mi mitad
Con suerte vendrán ahora mis mejores sentimientos... pues ya creo haber tenido mis mayores deseos
Sin duda se verán cumplidos los anhelos que mi primera mitad ha logrado plantar e incluso ver germinar... pues sin vacilación seré capaz de regarlos con lágrimas vivas y abonarlos con trozos de mi alma y mi carne
¿La mitad de los pasos andados? ¡Si estuve parado la mitad de este tiempo!
La mitad de mi vida... siento que no: ni una infinitésima parte.
La mitad de mi muerte... quiero creer que no: por eterna que se presente su parte.
La mitad
Curioso su significado, tan redondo, tan completo, tan pretendidamente exacto... aunque su propia razón y sentido nos indiquen que esto no es cierto
La mitad
¡Hace ya mucho tiempo que para otra mitad ya no me queda tiempo!
Pero sí amor
Muchísimo más de una simple mitad

Aunque sirva de precedente, en esta ocasión seré yo quien le regale a mi otra mitad en el día de mi cumpleaños:

En la Eternidad
podremos infinitas vidas vivir
De todas ellas
escogeré la más intensa
para hacerlo junto a ti

Besos y gracias por estar ahí este día de mi 50 cumpleaños
al + mc

viernes, 1 de julio de 2011

Deberes

Todo lo que no se usa acaba atrofiandose.
Especialmente la memoria. Y además, puede ser dificil darnos cuenta de su pérdida pues la hay de diversos tipos o utilidades:
Espacial, de la cual tengo muchísima: jamás me he perdido... por las calles
Asocialtiva, la que suelo mezclar con altas dosis de imaginación
A largo plazo... (ya os contaré)
También están las que debo trabajar si las quiero recuperar
Memoria a plazo cuando éste no me da suficiente interés (como los bancos, vamos)
Y sobre todo, la memoria lingüística para recordar nombres o párrafos literales
Cabe pues predicar con el ejemplo. He aquí mis deberes
Dedicados, especialmente, a los que también quisieran hacerlos más ya no pueden


Era difícil estimar la velocidad del aeroplano que sobrevolaba la sabana sobre un cielo azul intenso, sin una nube a la que poder tomar como referencia. Todo lo contrario que con el elefante que corría raudo a la panadería con cara de mala uva: tronco a tronco iban cayendo cada uno de los álamos que ofrecían algo de sombra en la dura pendiente del paseo de la alameda. Me cogiste del brazo, no sé bien con qué intención: si evitar su atropello o garantizarme un eficaz empujón al tejado del edificio de enfrente. Estaba contemplando una zapatilla (en los escaparates de las zapaterías sólo muestran uno del par, separando así arbitrariamente  lo que ha de usarse unidos necesariamente) e imaginándome qué tal se ascendería a la montaña con ellas, cuando se me atragantó el bocado de tortilla y mi cara se puso verde brillante como una esmeralda. Fue en ese instante cuando me crucé con ella.

¿Ana Pérez...? Maldije por enésima vez mi memoria de pez para los nombres y le saludé con un aséptico ¡Hola! Buscaba una comisaría pues le acaban de arrebatar un bolso amarillo de un tirón. “Afortunadamente” no le habían hecho daño, pero se llevaron con ellos el mísero sueldo que la empresa donde limpiaba por fin se había dignado pagarle. Dos días llevaba sin probar bocado para que sus hijos pudieran hacerlo... si al puchero con agua de rancios huesos hervida que preparaba así denominarse pudiese “comida”. Le indiqué que en la plaza de la estación había un retén y se encaminó hacía allí. Ya ves, nada más hice por ella y me sentí como el rey David en su trono otorgando sus favores. Menos mal, en otro encuentro posterior me contó, que en la comisaría los policías se apiadaron de su causa, realizaron una colecta y le ofrecieron doscientos euros para que pudieran comer sus cuatro hijos, ella y hasta el gato Benson

Y hasta aquí el borrador de mis deberes. Si me lo das por bueno dejará de serlo.

Dos besos, 
al + mc

viernes, 17 de junio de 2011

Finalizando andamos el curso...

Finalizando andamos el curso
Y yo con una entrada ya dedicada que no acabo de ultimar
Mientras tanto, os hago partícipes de la última que por este curso escribo en nuestro otro blog

¡Feliz verano!

Aquí el enlace a nuestro otro blog

http://compartelapalabra.blogspot.com/2011/06/la-santisima-trinidad.html

lunes, 16 de mayo de 2011

Ayudante

Creo que es hora de hablar de mi otro hijo, el mayor, Dany.
Así llamó él a su hermano Carlos cuando unos familiares vinieron a verle recién nacido:
 - El otro está ahí dentro - dijo al abriles la puerta y constatar a quién buscaban.
Clásico ejemplo de príncipe auto-destronado... aunque por siempre idolatrado por "el otro".
Un sevidor también sabe algo al respecto.
Pero hablamos de mi ayudante: Esta memoria de pez mía apenas me permite recordar sino gruesos recuerdos.
Siempre (bueno, la verdad es que ya no tanto) me ha gustado de ser "manitas" en casa. Pasar la antena del comedor a la salita... y un largo sinfín, hicieron que Dany se aficionase de bien pequeñito a las herramientas.
No recuerdo si fueron los Reyes o quizás uno de sus primerísimos cumpleaños, le regalemos una caja de ellas. Tenía de todo. Pero él prefería las de papá; y ayudarme en mis caseras chapuzas.
- Llámame ayudante, papá... requería con determinación. Y yo (¿cómo iba a ser de otra manera?) le decía:
- ¡Ayudante...! pásame el destornillador de estrella....; ¡Ayudante!, la llave inglesa...; ¡Ayudante!, el martillo...
Y desde sus primerísimos años hubo entre nosotros una complicidad que el puñetero tiempo cuanto menos nos ha adormecido.
Pero lucharé contra este mi alzheimer emocional y no olvidaré. Este recuerdo siempre lo conseguiré amar.
(...)
Mi chica es capáz de mucho más.
Ella es "la princesa de mis mareas"... mi memoria... mi almacén de recuerdos y mi reserva de amor.
Por mi chica soy capáz de recordar (de amar) más a mis chicos. Es el telescópio que me acerca sus estrellas. También un microscópio para poder bien verme por dentro.
Cuando lea ésto, vendrá a mí; acariciará mi pelo (el que me queda) y me dirá suave:
- Aquél día,  tu ayudante...
Y en su regazo volveré a amar a mi primogénito en los días que no era tanto mi semejante sino mi ayudante
Pronto cumplirá los veintitrés. Y yo, más pronto, cumpliré la edad de tener que saber amarle tal y como él desea ser...
Pero, sobre todo, de por siempre recordarle como mi ayudante.

viernes, 13 de mayo de 2011

¡Qué tunos...!

Algunos amigos que me han oido recitar dicen que tengo buena voz para ello.
De ser cierto, ya serían, al menos, dos mis virtudes...
La otra (aunque compartida) va con las imágenes que siguen.
Los tunos de Valencia se han sumado a tantos corazones valencianos que andamos celebrando el Centenario del Traslado de la Mareueta.
Con ellos, por primera vez, va mi hijo Carlos.
No tendréis ninguna dificultad en reconocerle: es el más guapo. Eso certifica su madre, ratifica su abuela y suscribe un servidor.
¡Ah...! su nombre en la tuna es... el sobrao (¿a quién le habrá salido?)






Pues bien, ahí les veis: cantando, bailando sus capas y estandartes; como pródigos hijos, zalameros, haciendole carantoñas a la Virgen, a la Madre...
¡Qué tunos!

(Si quieres verlos en video, dale al play en Esto que oyes, arriba y a la derecha del blog)

miércoles, 4 de mayo de 2011

Veintiuno

Tiene veintiún años y es madre soltera.

Desde hace veintiún años,  ser madre soltera ya no es la fingida y farisaica tragedia que,  (¿por qué no declararlo ya?) hace apenas cuarenta cuando su madre la concibió de igual manera. Ya nadie te señala clavándote su mirada hipócrita como antaño; pero, desde siempre,  tampoco nadie arrima una minúscula caricia de apoyo.
A veces piensa que está marcada con un estigma… como el de Caín… aunque no sabe bien ni cómo ni porqué. Cierto, solo sabe que su madre dio su vida por ella. Y por ello,  la hacen morir a diario.

Apenas fueron veintiún segundos de una incierta placidez. No fueron de placer sino el gozo de querer sentirse amada. No mucho tiempo después descubrió que a él nunca le importó no poner alguna medida para evitar el embarazo. Mas no le culpa ni condena: ¿cómo puede condenarse a quien sólo sabe responder a su instinto? Pero duele, duele seguir queriendo sentirse amada…

Veintiún minutos eternos de ver su mirada perdida. Pero finalmente su abrazo, su firme y cálido abrazo mientras murmuraba “mi Mariquilla… mi Mariquilla…”
Casi veintiuna horas de parto, de dolorosa fe en que la criatura que venía traería, más que pan, esperanza: quizás el gozo de sentirse amada. Mucho después descubrió que al desamor no lo arranca otro amor; menos aun cuando es tan diferente…

Pasaron veintiún días hasta que se acostumbrara a la leche artificial. ¡Hasta esto los cielos la negaron! Veintiún días de yermo pecho… ella que durante el embarazo pensaba que con sus pechos, con los dos, supliría la ausencia de él y le daría todo el necesario amor. “Finalmente, aquí tienes su amor artificial” pensaba; pero nunca lo decía.

Más de veintiún meses angustiada porque no le comía. “¿Dónde iré, qué le daré…?” Mas la criatura crecía, crecía…

Veintiún años, soltera. Adora a su madre. Sin ella, bien lo sabe, no sería.

(Dedicado a mi madre y a mi chica; a todas las madres y, entre ellas, a vosotras dos)

jueves, 14 de abril de 2011

Los selectivos catorce puntos de la p.a.u.

Que tu sí sea un sí y tu no un no...  (St  5:12)

Desde pequeños he intentado infundir en mis hijos el valor sacro de la palabra de un hombre (o de una mujer, al caso; aunque me quedé con las ganas de una niña; ¡cosas de mi Jefe!)
Otrora  identificada con el  honor, la palabra de uno es suficiente para vivir por ella; y bastante para llegado el extremo, por ella, morir.
Y, dicho sea también entre paréntesis, por ella tengo fe. Porque aprendí que la Palabra es fiel y no defrauda nunca. Un hecho demostrable, aunque no con las ciencias exactas.

Me pregunto entonces, qué necesidad tiene nuestra escala de valores formativos  de estirar nuestro vocablo “sobresaliente” hasta cuatro puntos más. Viene a sonarme como el anuncio del detergente aquel: “el blanco más blanco” y henos aquí con un sobresaliente más sobresaliente.
Pero, como la espada de Damocles, nos puede cortar con su doble filo y nuestro sobresaliente “sin estirar” no sería sino apenas un bien escaso...

En medio de esta relativismo tan absoluto, insisto, pregunto: ¿es esta la ética, la educación para la ciudadanía, que pretendemos inculcar en nuestros  jóvenes adolescentes? Y añado adolescentes, precisamente por ello: con esta “enseñanza” del bien estirado, adolecerán de un firme criterio: “Sí, sí; no, no” Pues todo lo demás, viene, sin duda, de nada claros creados intereses.

Otros foros andan abogando para que sea fuerte y clara la voz de los cristianos en política y en las leyes. No lo pondré en duda. “Dad al césar lo que es del césar...”
Pero, ¡hombre!... ¡Demos, también y primero,  a Dios lo que es de Dios! Pocas cosas debieran ser sagradas como han de serlo nuestros hijos. Y, ¿qué les estamos dando más allá de nuestro cómodo relativismo?
Basta ya de dieces desnatados. Al pan, pan; y nuestras calificaciones de cero a diez
¿O no es suficiente?


Notas.-
* La p.a.u. es la prueba de acceso a la universidad. Este año, uno puede presentarse voluntariamente a un exámen extra de "sus mejores asignaturas", demostrar que ciertamente es sobresaliente, y ganar algun punto que suplementariamente, le dé la plaza anhelada
* En secundaria debemos calificar de 1 a 10; independientemente que nos entreguen el exámen en blanco  e incluso con alguna falta de ortografía en su propio nombre (o simplemente ininteligible). La razón... ¡que los del césar os expliquen sus razones!

Dedicatorias.-
*A unas chicas y chicos de 4º ESO que vinieron a compartir palabra y cena con "nuestras chicas y chicos" de alfabetización para extranjeros. Nos juntamos cuerpos y almas del Senegal, Marruecos, India, España y/o sus comunidades...bailamos, reímos, nos interesamos, nos....
* A Fuentequemana, que entre otras -fuentes- lo hizo posible

martes, 5 de abril de 2011

Con zapatos nuevos

(Antes de nada, dale al "play" en Esto que oyes, a la derecha de la pantalla. Gracias)

Tenía pensada otra entrada mucho más seria, mucho más relevante, de más actualidad, impactantente y, cómo no, atrevida.
También, pensaba haberos dedicado algo más de tiempo y compartir y comentar vuestras entradas.
Pensaba.
Ahora quiero sentir, sentiros.
Y contaros que me encuentro como un chico con zapatos nuevos. Como un chico de los de antes, claro. Ahora, como poco, creo que debería decir "con un móvil nuevo".
Y digo yo que este tipo de entradas deberían ser más usuales; más común entre nosotros mensajes de, no ya esperanza, que también, sino de palpable alegría compartida.
No son zapatos. No importa lo nuevo que tenga en mis manos.
Importa que es felicidad compartible. Gozo que desea ser compartido.
Tenía pensada otra entrada.
Mientras tanto hoy soy feliz

jueves, 31 de marzo de 2011

Amenaza de vuelta

¡Con qué facilidad me dejo enredar con vanas cuestiones que turban mi paz!
Y no es que ande desquiciado, ni mucho menos desperdiciando mi tiempo (espero). Pero, ahora que paro un momento y lo pienso, tampoco siento su provecho. De aquí mi falta de paz.
 Temo que uso -y abuso- las clases de español básico que doy a inmigrantes para acomodar mi conciencia a una autosuficiencia complaciente. Pero la verdad es que yo les ayudo y ellos me ayudan: estamos en paz... y ello no contribuye a la mía. De aquí, de nuevo, mi falta de paz.
Y en casa los míos crecen (espero también). Y quiero creer que con algo de mi ayuda. Pero mis afanes impiden que pueda saberlo y aún menos sentirlo.
¿Cuándo pararé para escuchar, para escucharme y escucharle? ¿Tal vez en estas fiestas del amor llevado al extremo?
Pese a mi mismo, tengo el convencimiento que elegí la mejor opción cuando dije sí a mi fe. Y no se me arrebatará.
Pese a mi mismo, me ayuda a ser coherente (incluso conmigo mismo). Detengo un momento la marcha (que no el camino) y me digo: es hora de volver. Y así, con el deseo de alcanzar la meta renovada, retomo la senda que conduce a la Verdad.
Es hora de volver. Aprovecharé estos días en que algunos celebramos el Amor llevado al extremo, Amor transfigurado en Pasión y alcanzar la paz necesaria para volver, sin temor, al camino.
En él nos vemos (pues todos somos "arrieros")

domingo, 27 de febrero de 2011

¡Gozad y ved,,,!

He realizado un pequeño montaje con las fotos que ha tomado sor Inmaculada desde su Monasterio
(el mismo que sor Cecilia). Esta es una primicia de su buen hacer con la cámara (que, por cierto, es la mía)










sábado, 19 de febrero de 2011

Contigo

No importa cuantos son los pasos ya andados.
Unos, bajo el cielo estrellado;
otros, contra el viento enfrentados
y, demasiados, bajo la tormenta, enojados.

No importa qué fue de la semilla no germinada:
amigos, compañeros, quedaron en la ensenada
con el cuerpo herido y el alma encadenada;
y una vaga esperanza de sonrisa retornada.

No importa si tuvimos miedo o fue el dolor;
si fueron más las alegrías y el darnos calor.
Nuestros hijos nos recuerdan que sólo dos
jamás seremos; pero siempre, tú y yo.

No importa; no.

Importa, amada mía, que al echar la vista atrás
véanse, sólo, los pasos de un único caminar.

(¡Feliz 23 aniversario, mi chica!)

martes, 1 de febrero de 2011

¡En el nombre de Dios ... hombre!

Acabo de escribir lo siguiente para nuestro "otro blog"
Al margen de que se, valoro y gusto que ahí estáis más ateos, agnósticos y "creer creo pero, mira, a mí dejáme de esas cosas de curas" que las jerarquías (no solo la católica) pretenden aceptar, me pacere que entronca bien con la "sosedad" en la que vivimos y nos hace vivir... esta sociedad

Nosotros los cristianos, ¿nos volvimos sosos... y aburridos, siempre con las mismas cantinelas que la gente, harta, arroja fuera sin que importe quien nos pise?
Nos sentimos perseguidos, excluídos, minusvalorados y un largo etcétera. Pero ello implica que nos creemos líderes o guías perseguidos; que presumimos de sabiduría o conocimientos excluídos; que nos reivindicamos fuertes y elocuentes aunque el "mundo" no nos lo valore

Nada de ello es útil para el plan de Dios; lo hemos visto y oído en la Palabra del domingo pasado:  nada de ello. (En las parroquias podimos oir la Bienaventuranzas; pero solo eso: oir. Fuera de ellas, nada de eso se escucha; y, ni mucho menos, parece sentirse)
Partir nuestro pan con el hambriento, con el pobre "dichoso"; apiadarnos misericordiosamente del que trabaja por la paz y es peseguido por anunciar la Buena Nueva: el Evangélio ¡y no esa retaíla de mensajes sosos que parecen pretender solo mantener privilegios adquiridos "según la tradición"!

Hace tiempo que ya no discuto con ningún compañero "laicista" (según gusta definir un alto predicador) sobre temas socio-religiosos. Simplemente, ya no hay tema; quizás desde que nos dejó el anterior Papa; tenía carisma y pretendió ser luz en lo alto del monte.
No digo que el actual no sea buen Papa ¡quién soy yo! Pero no le ven; pero no le veo. Pero, ¡ay!, ese es su oficio... dar luz... y no tanta pseudocientífica plática siempre con palabras y términos elevados.
¿No recuerda que Jesús alabó al Padre por escoger al sencillo, al torpe y a lo necio del mundo para revelarles su Amor? ¿A quién alumbra pues; a quién sazona nuestra Sacra Jerarquía?
Recemos por ella y por el Papa; recemos por nosotros.
Que sepamos dar luz a este mundo partiendo sin miedo y de forma clara -sin reservas amagadas- nuestro pan con el hambriento. Bienaventurados nosotros si así alumbramos a nuestro alrededor.


Perdonad este sermón que no lo pretende; sino ser queja.
En el Amigo,
al + mc

domingo, 23 de enero de 2011

Una hora cortita

¡Qué ganas tenía de compartir con vosotros esta entrada!
Paradójicamente, hace tanto tiempo que hice la última que no sé si estaréis ahí para leerla y, aun menos, comentar. Pero da igual; yo he de hacerlo... alguien andará conmigo, seguro, cada palabra que escriba.

Ya sabéis, desde principio de curso, en una parroquia cercana doy "clases de castellano" a cuantos inmigrantes vienen: magrebís, subsaharianos, paises europeos del este, ¡hasta dos indúes que han visto de cerca el Himalaya!
Lo pongo entre comillas, porque yo, experto docente y funcionario de asuntos eléctricos y automáticos, ¡qué se de enseñar la declinación verbal, de construir frases con ello, de ampliarles el vocabulario buscando imágenes en google para que ellos escriban en las fotocopias el nombre de lo mostrado!
Una hora (intentamos ampliar, pero hay otros cursos, otras reuniones y son limitados el espacio y el tiempo) algunos días por semana... que se pasa en un suspiro
Una hora, de ocho y media a nueve y media de la noche, cansados ellos de intentar vender, de cortar naranja (aunque ya casi se acaba la temporada, mala para ellos y la oliva tampoco viene con grandes esperanzas); de intentar encontrar un trabajo por el que ni siquiera saben preguntar y menos aclarar que en sus paises de origen, algunos, evidentemente más los europeos, eran mecánicos, agricultores, buenos profesionales de la edificación, modistas y quizás un no muy largo pero sí muy interesante etc.
Una hora en la que compruebo la suerte que tenemos algunos privilegiados de nacer en un determinado sitio del mundo y no en otro. ¡Con qué facilidad nos creemos mejores, de inmaculada blancura, solo por ello!
Una hora en la que no he de decir en ningún momento "callaros", "atented". "venga, que esto os interesa..."
Una hora en la que mis ya amigos más que alumnos realizan con agrado todas las tareas que les propongo
Y siempre, al acabar la hora breve, su agradecimiento; que es el mío

Una hora en la que me siento, de verdad, profesor; que enseño, que aprenden; que doy a luz en ellos una pequeña semilla de posibilidades, de esperanza.
Una hora muy corta; pero intensamente vivificadora para mí
¡Ojalá tengáis en vuestra semana alguna hora así! Si no, aquí la tenéis; compartidla conmigo

En el Amigo,
al  + mc

lunes, 3 de enero de 2011

Tres cosas

Y la primera, dar gracias a Dios.
Porque si acaso no en la proporción que yo quisiera en cada una de ellas, sí con una abundancia que nunca pudiera haber alcanzado por mis solas fuerzas, El a diario me regala esas tres cosas grandes en la vida.
(Que la canción no te confunda)

He terminado el año algo peor que he comenzado el nuevo, en tema de salud. Un megalovirus (un virus a lo grande, ya puestos...) ha mermado por segunda vez mis glóbulos blancos hasta casi aniquilarlos. Sudores y escalofríos intensos alternabanse en ser origen y fundamento de mi malestar... y mi falta de apetito, ¡en estas fechas!

Aunque el dinero pueda comprar sucedáneos de felicidad y calmar los dolores de casi toda enfermedad... no hablaremos de él, ¿verdad?. Es éste un blog de esperanza y ésta la segunda cosa grande de mi vida

Tres
Tres son los Reyes, tres los deseos, tres los regalos; tres... las cosas que hay en la vida
Y yo ya quisiera, junto a vosotros, mi tercera niñez
La tendré, Dios lo quiere; es mi esperanza; es mi deseo de año nuevo; es mi porqué


En el Amigo, ¡feliz año nuevo!
al + mc